Tengo una relación amor/odio con las convenciones. Por un lado las amo profundamente, son una oportunidad para compartir con otros fans, ver los cada vez mejores y más elaborados cosplay, reírse un rato, conocer gente, echarle un ojo a la “incomprable” mercancía de ánime y manga disponible; y en general pasar un rato agradable.

Pero por otro lado, las estoy progresivamente detestando más. Partiendo del hecho que para obtener el disfrute completo tengo que empeñar 2 o 3 valiosos días, los cuales mi familia no está dispuesta a concederme últimamente (y no, no puedo torturarlos con una convención).Por otro lado, está la mediocridad absoluta de todas las convenciones a las que he ido, dada la falta de organización, seguridad y contenido que las caracteriza. Todas a las que he asistido son más una excusa para exprimir el poco dinero que tienen los fans, no solo con la mercancía de las tiendas del ramo, si no con el esfuerzo que hacen muchos con el cosplay y el karaoke, esfuerzos que los organizadores asumen como mérito propio y usan como elemento para vender sus próximas convenciones.

Es posible que yo simplemente tenga estandares irracionales, que no pueda ser concebible en la idiosincrasia venezolana el concepto de una convención de ánime que cubra mis expectativas, por lo que no me queda otra opción que callar y asistir. Todas las convenciones a las que he asistido, en mi opinión fallan siempre en los siguientes puntos:

  • Organización: No solo hay una especie de caos permanente alrededor de cualquier convención, si no que al momento de la misma, uno no sabe que pasa ni donde. A veces ponen un cronograma online, a veces tienen uno impreso en el sitio (esos casos son raros, pero se agradecen), pero de nada sirven porque casi nunca se cumplen los horarios. La única opción para asistir a todos los eventos es perder todo el día dentro de la convención tratando de adivinar si lo que el cronograma dice se cumplirá, a que hora y en donde. Y aunque parece una tontería, eso es tan esencial, que simplemente cumplir eso subiría el nivel de las convenciones un 1000 %, en mi opinión.
  • Seguridad: 1 de las 3 convenciones a la que fui tenía seguridad de algún tipo. Por seguridad entiendo personal entrenado y calificado cuya función sea velar por que no hallan incidentes graves dentro de la convención, evitar problemas entre los asistentes, y garantizar la seguridad de los mismos. Esto es otro punto, tan básico, que uno se sorprende que no sea tomado en cuenta. Cabe preguntarse si los organizadores tienen idea de cómo funciona un evento de cualquier tipo, y a cuantos peligros se exponen los asistentes cuando este elemento falta.
  • Ubicación: Aquí quizás mis expectativas son un poco altas, pero es mucho pedir un sitio que sea apto para convenciones? Algún lugar con el espacio y el diseño como para tener stands de ventas, un lugar para hacer los eventos de la convención, y algún lugar de exposición? Y además, que uno tenga alguna idea de la ubicación de cada cosa? Se podría argumentar que no son de suficiente tamaño para justificar esa inversión, pero me parece que es mentira, porque creo que no importa lo grande del lugar, seguramente se llena sin ningún problema.
  • Contenido: Deje para el final el punto que más desearía que fuese tomado en cuenta. Las convenciones carecen absurdamente de contenidos. En ningún momento he podido ir a una que no se me agote en 15 minutos. Esto no tiene nada que ver con que el espacio sea pequeño, si no que sin importar cuan pequeño sea el espacio, no hay nada que ver. A veces uno ve aquellos cronogramas llenos de actividades, pero a la hora de la verdad, la mitad no se cumplen por falta de organización, y la otra mitad uno no asiste por falta de información. Por lo que la convención es un gran vacío que si uno no va con su grupo (alias patota) o va con un par de millones en efectivo para comprar cosas (y sin seguridad, como puedo asistir con mi efectivo con confianza); pasa la mitad del tiempo vagando, en la espera de algún evento fuera de horario para matar el hastío. O ,si no, uno tiene que irse a los 15 minutos, lo cual representa la peor relación precio valor que yo conozca. Lo máximo que puede entretener es ponerse el objetivo de tomar fotos a todos y cada uno de los cosplay, divertido, si, pero no tiene nada que ver con la convención y no es mérito de los organizadores, es mérito de los fans que asisten.

Para mí, las convenciones que se han realizado no están orientadas al fan. Son simplemente un vehiculo para la venta de entradas (excepto los casos en que son gratis) y la venta de mercancía del ramo a todos los fans. No tengo nada en contra de la venta de mercancía, pero si ese es el foco principal, no es una convención de ánime, es una “Feria Expo-Venta de Manga y Ánime”; y sinceramente, eso no vale el precio de la entrada y prefiero abstenerme. Además de lo anterior, otro proposito de las convenciones pareciera ser la fama y prestigio de las agrupaciones, personas o personajes que las “organizan”. La propaganda online y real enfatiza la participación de estos entes, y el solo hecho de realizarse es motivo de orgullo para los entes en cuestion. Pero por la calidad del resultado uno queda con la duda de si los involucrados hicieron algo o simplemente pusieron el nombre y la asistencia. La alternativa es pensar que simplemente son incompetentes.

Las convenciones, según mi punto de vista, deberían ser un lugar donde primeramente se sirve al fan con un evento de la calidad que merece, y cuyo principal objetivo debería ser la promoción de la afición y el medio del manga y el ánime a tantas personas como sea posible. Incluso desde un punto de vista económico, mientras más amplia sea la afición, mayor sera la clientela y la posibilidad de que el mercado del manga y del ánime tenga mayor variedad y calidad. Venderle siempre a los mismos fans se agota muy rápido, y eso es una experiencia demostrada. Pensar que el ánime y el manga por si mismos mantendran a la afición creciendo y la caja sonando es tonto, y raya en lo imbécil. Sobretodo porque eventos de baja calidad lo único que hacen es reforzar la idea que todo aficionado es simplemente un “friki” incapaz de desenvolverse en sociedad de forma normal. Que el fan simplemente merece lo peor, con la certeza que sin importar que problemas, volverá como un borrego una y otra vez, porque el fan no tiene cerebro.

Lo más lamentable del asunto es la incapacidad absoluta de los que organizan estos eventos de aceptar cualquier tipo de crítica, de cualquier tono. Las dos actitudes predominantes son “no vengas” o “hazla tú si eres tan inteligente”. Es decir, la primera actitud es aislarse, quedarse solo con aquellos con los cuales comparten ideología y que de una forma u otra les son sumisos, probablemente por los privilegios que acarrea. Pero hasta cuanto duraran estos privilegios con una fanaticada cada vez más alienada y hastiada? La otra es simplemente una justificación de incapacidad, una forma de descalificar al otro porque no pueden descalificar sus ideas. Que es peor, porque en su incapacidad de ver sus errores terminan minando las bases de lo que pudiese ser una comunidad activa y floreciente, y lo que a la larga, solo provoca la disolución; ya que es una actitud que solo pone la culpa en el otro.

Evidentemente yo no tengo la capacidad ni los recursos suficientes como para demostrar que lo anterior es cierto, además que es simplemente mi opinión, pero pienso que si alguien con el deseo y la posibilidad tiene en mente la calidad, el servicio al cliente y los puntos tratados anteriormente, no solo tendría muchisimo exito, si no que tambíen representaría el parámetro por el cual se medirían todas las convenciones. Dada la escasa capacidad competitiva, probablemente muchos “convencionistas” actuen con recelo y envidia, criticando a los nuevos por cualquier detalle; y tratando por cualquier medio de sabotear y desprestigiar los esfuerzos, por el miedo a perder la mafia que les permite vender mediocridad con buenas ganancias.

De todos modos, es probable que siga asistiendo. Por un lado, siempre tendré la esperanza de conseguir mi evento ideal, por el otro, siempre hay cosplay que fotografiar y karaoke por oir; y, finalmente, siempre se puede conocer gente interesante.

Al final del día, yo soy solo un fan, y dado que esta es la opinión de un fan, estoy dispuesto a admitir que puedo estar equivocado.