Podría estar meses, escribir millones de palabras y consultar miles de fuentes, en la busqueda del santo grial del mangánime. Es la búsqueda de muchos fans, encontrar el mangánime definitivo, aquel que represente al medio perfectamente, la piedra filosofal que todo al que toca lo convierte en fanático.

Pasear por foros y páginas del frikiverso (o FV) es ser testigo de esta búsqueda, los foros esta llenos de temas con títulos como “Mejr Manga/Ánime 3v3r” o similares. Sin embargo pocas veces hay un comentario crítico o una exposición de motivos detrás de la escogencia del ánime, solo se basa en la opinión “Si me gusta es el mejor”.

Es evidente que desde un punto de vista personal los mejores mangánimes son aquellos que coinciden con el gusto de cada quien. Eso es natural porque cualquier expresión artística depende tanto del creador como del espectador. Suponer que el fan de algún medio de expresión es simplemente el receptor pasivo es ilógico, porque no hay obra que produzca el mismo efecto en personas distintas. Lo que si es cierto es que usar el gusto personal como único criterio para determinar el mejor mangánime es absurdo.

Mi problema es que tengo la firme creencia que todo medio artístico y cultural debe ser analizado constantemente. No solo por los críticos de siempre o por los creadores, que usualmente tienen las mismas opiniones gastadas e inmutables, o se encuentran parcializados por su visón del medio; si no por los fans del medio. Por aquellos fans que entiendan la teoría detrás de la narrativa, entiendan la base de la animación y la composición artística y tengan un mínimo de vocabulario con el cual articular sus opiniones. Estos fans superan el rol pasivo que de ellos se espera, y pueden albergar la esperanza que sus esfuerzos pueden influir en el medio.

La primera pregunta que hay que hacerse es: ¿Como se puede analizar un mangánime? Primero, habría que separar el manga del ánime como medios de expresión. No solo por la razón más obvia, porque tienen canales de expresión distintos, como lo son la imagen estática y la celda en movimiento; si no porque funcionan con herramientas completamente distintas. Las decisiones que se toman al momento de crear un manga son completamente opuestas a las de un ánime. El medio impreso, manga, puede contener más información en una página que 10 minutos de ánime; gracias a la cantidad de detalles que puede contener la hoja, y que el lector puede asimilar más cómodamente que en el rápido movimiento de imágenes del ánime. Además, el manga es un medio mucho más interactivo, requiere que el lector sincronice la imagen con las palabras. Tiempo atrás leí que esto necesita del uso de ambos hemisferios cerebrales, ya que uno procesa el arte y el otro las palabras, lo cual es una experiencia completamente interactiva, mientras que el ánime resulta más pasivo, el movimiento es automático y las palabras se procesan directamente, sin casi participación del espectador. Claro, usualmente el ánime que se consume en Latinoamérica es subtitulado, así que es posible que se procese un poco diferente, pero eso es una teoría sin fundamento que se me acaba de ocurrir, pero es posible que después la elabore. Sin embargo, para los efectos de esta discusión, es más sencillo considerar el mangánime como conjunto y elaborar criterios que se puedan aplicar a ambos.

Todavía no he respondido la pregunta, ¿Cómo analizar el mangánime? Los criterios deben ser sencillos, claros, y cuantificable o cualificables. Por lo cual resulta evidente que los más básicos son: Arte, trama, personajes e influencia.

Arte: La máxima que dice “La basura de un hombre es el tesoro de otro” se duplica cuando se habla de Arte. Es evidente que el gusto, la educación y la sensibilidad de cada quien forman un rol esencial en la apreciación del arte. Sin embargo, el mangánime no es arte abstracto, y hay algunos criterios que se pueden tomar sin mucha discusión. Primero, esta el hecho de que el arte debe servir para contar una historia, ya sea en paneles estáticos o cuadros en movimiento. Si el arte es confuso, o no se complementa con la trama, no importa lo hermoso o brillante que sea no cumple su objetivo. Segundo, en el arte también hay que tomar en cuenta los dialogos y la narración, porque el mangánime es un arte mixto, es palabras y dibujos en una danza permanente tratando de expresar un mensaje. Así que el criterio artístico es importante, pero más importante es el criterio funcional del arte. Un arte no tan brillante pero claro y expresivo puede ser mucho mejor que un arte hermoso pero incapaz de transmitir la trama que contienen.

Trama: Otra vez, la historia épica de algunos es el somnífero de otros. No solo la trama tiene que ser interesante, si no que además, tiene que relacionarse de alguna manera con el espectador. A pesar de que hay tramas relativamente universales, mientras más cercana a la experiencia personal es una historia, más profundo el impacto y la apreciación de un mangánime. Pero de todos modos, siempre es posible establecer criterios sobre la trama, como lo son la originalidad, la coherencia y el interés que genera. Aun cuando los detalles son debatibles, a grandes rasgos esos elementos permiten juzgar de alguna manera la trama del mangánime y proveer un elemento de juicio sobre este aspecto.

Personajes: ¿Son los personajes interesantes, creíbles o queríbles? ¿Son simplemente figuras de cartón que se mueven aquí y allá sin ningún tipo de efecto en sus personalidades? ¿Son complejos o simplemente estereotipos utilizados una y otra vez? Estas son algunas de las preguntas que se pueden formular sobre los personajes que protagonizan el mangánime. Muchas veces se plantea que uno de los problemas del mangánime como género es el abuso de cliches, personajes que siempre son iguales y tienen el mismo tipo de personalidad u origen, haciendo que el mangánime sea aburrido y repetitivo. Pero evidentemente, hay mucha variedad, y la misma crítica se puede hacer sobre casi todos los medios. Los personajes juegan un papel fundamental, ya que la más interesante de las historias, puede volverse estéril cuando los personajes son simples o antipáticos.

Influencia: Esto puede no parecer un factor fundamental, además que solo puede ser juzgado muchos años después, que es cuando una obra muestra si puede sobrevivir la prueba del tiempo. La influencia de un mangánime es cuanto ayudo este al desarrollo del medio, que nuevas herramientas y mecanismos aporto para que el medio evolucionara. Incluso la cantidad de trabajos posteriores que fueron inspirados o usan herramientas similares contribuyen a entender la influencia de un mangánime dentro del medio. Muchos mangánimes que en su tiempo no fueron apreciados totalmente, con el pasar de los años muestran su verdadera riqueza; aun cuando a veces eso representa la excusa de muchos cuando su obra preferida no es apreciada. Este quizás el criterio más difícil ya que requiere despegarse del momento actual y pensar en el futuro.

Es posible que existan divergencias sobre los criterios antes mencionados, o en su aplicación sobre el medio. Esto es irrelevante, ya que estos criterios representan mi opinión y mi formación. Lo importante es el establecer criterios que permitan elevar el nivel de la discusión, de forma que el éxito de cualquier obra en el medio sea más debido a las cualidades reales de la misma que debido a la moda o a la publicidad y propaganda que más que la calidad busca el provecho.

Es importante comenzar a pensar que el medio sirve al aficionado y no al revés. Si bien a veces es deseable solo escapar de la realidad y dejar el juicio en otro lado, cerrar el círculo es mucho más provechoso y satisfactorio, en mi opinión.

Sin embargo, al final del día yo soy sólo un fan, y como esta es la opinión de un fan, estoy dispuesto a admitir que puedo estar equivocado.