Por lo menos en Japon, ya se están asociando. Y es que el Cosengokai, una organización sin fines de lucro cuyo propósito es apoyar y hacer valer los derechos de todos los cosplayers, ha comenzado una campaña para dar a conocer al público más detalles de la cultura del cosplay y dar consejo a los cosplayers que han sido victimas de crimenes por causa de su afición.

Y es que en Japón pasa de todo, sobretodo porque el hecho que muchos cosplay sean “provocativos” ha llevado a casos de exposición criminal, acoso y voyeurismo (o sea, no les gusta que los miren). La organización quiere hacer ver que dentro de ese disfraz hay un ser humano con sentimientos.

Exagerado, pero allá el cosplay va al límite.

Fuente: Kotaku